Criado en Tíbet, regalado a la corte imperial china y refinado durante siglos por los eunucos de las dinastías Ming y Qing como ornamento viviente, el Shih Tzu significa 'perro león'. Hoy sigue siendo un alegre perro de regazo, prospera con atención, encaja en piso y apenas suelta pelo. El manto largo exige cepillado diario o corte regular, y el cráneo braquicéfalo trae intolerancia al calor y riesgo de heridas oculares. Cariñoso, sociable, satisfecho con paseos cortos.