Criado hace más de 2.000 años en la China imperial como perro de regazo de los emperadores, el Pug llegó a Europa en el siglo XVI con los comerciantes holandeses y se convirtió en la raza distintiva de Guillermo de Orange. El lema multum in parvo ('mucho en poco') captura su personalidad desmedida. Cariñoso, cómico, dulce con niños y satisfecho con poco ejercicio. Inconvenientes honestos: problemas respiratorios braquicefálicos severos, intolerancia al calor, riesgo de lesiones oculares y muda sorprendentemente abundante.