Criado en la Alemania del siglo XVII para sacar tejones de sus madrigueras (Dachs = tejón, Hund = perro), el cuerpo alargado y la personalidad intrépida del Teckel vienen directamente del oficio. Atrevido, ladrador y testarudo, se vincula con una o dos personas y desconfía de extraños. Su forma característica conlleva un gran inconveniente: 1 de cada 4 sufrirá enfermedad de disco intervertebral, así que escaleras, saltos al sofá y obesidad son riesgos serios.