Nativo de México y bautizado por el estado de Chihuahua, es la raza más pequeña del mundo (1,5–3 kg) y desciende del antiguo perro Techichi de la civilización tolteca. Pese a su tamaño tienen una personalidad enorme, suelen vincularse intensamente a una sola persona y desconfían del resto de la humanidad. Vida excepcional (14–18 años) y coste de mantenimiento mínimo. El truco: tiembla con el frío, suele morder a extraños y es demasiado frágil para hogares con niños pequeños.